SOLAR RENTING: UNA ALTERNATIVA VIABLE PARA ARGENTINA?

Hace aproximadamente 6 meses Tesla (a través de su división Tesla Solar), compañía reconocida como una de las más innovadoras a nivel global, ha lanzado en el mercado norteamericano una propuesta para usuarios de energía a través de del alquiler de sistemas fotovoltaicos pagando un abono mensual relativamente bajo. ¿Cómo funciona este servicio? ¿Será viable para nuestro país?

Antecedentes

A principios de esta década, el modelo del Solar Lease, o sea del arrendamiento de superficies para sistemas fotovoltaicos sobre cubierta de propiedad de empresas especializadas, cambió completamente el mercado solar residencial de EE. UU.

Los contratos de arrendamiento y compra de energía permitieron a compañías emprendedoras (Sunrun, SolarCity, Vivint y Sungevity) proporcionar energía solar a grandes masas de propietarios de casas de una manera que eliminaba el problema de los grandes costos iniciales de los proyectos y las difíciles condiciones de financiación asociadas con la compra de una instalación de hasta $ 30,000. Este modelo se convirtió rápidamente en el modelo de negocio dominante

Pero a medida que los préstamos se volvieron más sofisticados y Tesla vio su filial SolarCity alejarse de su camino de ventas agresivas y crecimiento, este segmento se contrajo. Actualmente, el espacio cuenta con varias compañías exitosas, pero la mayoría de la energía solar residencial se vende a través de préstamos y compras directas.

Como de costumbre, Tesla está trazando su propio camino. Elon Musk (cofundador y director ejecutivo de la compañía) reveló una nueva estrategia: ofrecer sistemas fotovoltaicos en alquiler. La compañía ofrece a los propietarios de viviendas instalaciones con un precio de entre $ 50 y $ 195 por mes, para sistemas que van desde 3.8 kW a 11.4 kW de potencia.

Actualmente, este tipo de alquiler solo se puede realizar en las áreas de servicio de 20 empresas eléctricas en seis estados de EE. UU., y la batería Powerwall (solución de almacenamiento de energía de Tesla) no está disponible en el acuerdo de alquiler.

La opción del alquiler elimina cualquier contrato a largo plazo y sobre todo elimina los costos iniciales de inversión, que usualmente sulen ser la principal barrera para pequeños usuarios a la hora de adquirir este tipo de soluciones. Además en el costo del alquiler, incluyen no sólo los paneles, si no que contempla todo el hardware necesario, la instalación, soporte técnico y el mantenimento del mismo. Incluso un seguro del equipo según pautas fijadas por Tesla. Otra ventaja frente a la compra de sistemas es que estamos en una époco donde los avances tecnológicos son muy acelerados, y la generación fotovoltáica no es una excepción. Si consideramos -en trazos muy gruesos- que estos sistemas llevan aproximadamente entre 10 y 15 años en amortizarse, los mismos podrían convertirse en obsoletos o poco eficientes, incluso muchos años antes de terminar de pagarlos.

Pero por otro lado, un sistema FV es un elemento semipermanente, y no es exactamente fácil quitarlo una vez instalado. La compañía -y aquí uno de los aspectos que genera dudas- exige un costo adicional de de u$s 1.500 para desinstalar el sistema al final del período de alquiler.

A este problema, la compañía responde: “una vez vencido el contrato si el usuario decide no renovarlo, dejamos la instalción en sus techos para que puedan reconectar en el momento que decidan.” Y sólo deberan pagar el cargo de desinstalación en caso de una remoción definitiva. Incluso, los contratos pueden transferirse a otro usuario, por ejemplo, en el caso que el usuario original decida mudarse o vender su vivienda o establecimiento.

Algunas ventajas para la empresa proveedora de la solución

Nos referimos en este caso a Tesla, y específicamente en el caso del mercado de EE.UU. Los dueños de sistemas generadores de energías

renovables en este país, reciben una reducción del 30% de sus impuestos como incentivo. En el caso de los sistemas rentados por Tesla, el propietario -y por lo tanto quién recibe este beneficio- son ellos mismos. Por otro lado, como se menciona en el párrafo anterior, una vez que el usuario final cancela el contrato de alquiler, los paneles quedan instalados en sus techos. Esto permitiría a la compañía proveedora (en este caso Tesla) a seguir generando e inyectando energía a la red con sistemas de compensación como el net metering o similar, y por lo tanto seguir generando recursos por esta vía.

En principio hay que tener en cuenta que es muy reciente el lanzamiento, a manos de Tesla y en Estados Unidos. Aún no hay datos muy ciertos sobre los resultados de la iniciativa. En Argentina aún pareciera que aún hay mucho camino por recorrer respecto a los prosumidores y la inyección de energía a la red. Limitaciones relacionadas -desde nuestro punto de vista- a 3 aspectos: marco regulatorio, finaciamiento y culturales. Sin embargo, quizas nos sorprendan iniciativas como estas -o superadoras- en el corto plazo. En nuestro país abundan los recursos renovables, la capacidad de emprendimiento y las tarifas eléctricas son muy altas. Además este sistema, por lo menos inicialmente, aborda el problema del finaciamiento del equipamiento. Quien sabe. Habrá que estar atentos y seguir de cerca su desarrollo. Desde Megavatios lo haremos.         

Más informacion: 

• PV Magazine Latinamerica – Autor: CHRISTIAN  ROSELUND – 20/08/2019

• Tesla.com / solar suscription. Imágenes: tesla.com

• Elintransigente.com