La luz eléctrica que transmite Wi-Fi

LI FI, sumará: Iluminación y transmisión a una velocidad 100 veces mayor.

Todo lo que necesitamos hacer es colocar un pequeño microchip a cualquier potencial dis- positivo de iluminación y cubriría dos funciones básicas: Iluminación y transmisión de data inalámbrica. En el futuro no sólo tendremos 14 billones de lámparas, sino también podríamos tener 14 billones de dispositivos Li Fi instalados alrededor del mundo”, sentencia el profesor Harald Haas de la Universidad de Edimburgo (Reino Unido) y creador de LI FI, o Light Fidelity.

Una nueva investigación ha develado una posible solución, siendo los rayos infrarrojos los protagonistas principales.

Este paso es la resultante de la investigación del Proyecto Browse dirigido por Tom Koonen de la Universidad Tecnológica de Eindhoven constata que la capacidad de datos del sistema LI FI es mayor que la del WiFi. Los rayos infrarrojos que se han utilizado para el estudio tenían longitudes de onda de 1500 nanómetros, con los que consiguieron una velocidad de hasta 42,8 Gb por segundo en una distancia de dos metros y medio. La mayoría de las redes WIFI sólo alcanzan los 300 Mb/s.

El sistema de LI FI con rayos infrarrojos, que eliminaría todas las interferencias, utiliza antenas de luz para transmitir datos de manera inalámbrica. Las antenas recogen los rayos infrarrojos desde una fibra óptica, irradiándolos a distintas longitudes de onda y a diferentes ángulos.

El codicador es el encargado de recibir la señal de internet y enviarla a la lámpara LED, que transforma la información en parpadeos de luz imperceptibles para el ojo humano.


MW DATA

En 2011 el término LI FI fue acuñado en una charla en la Universidad de Edimburgo por el profesor Harald Hass. Este sistema de conexión inalámbrica se basa en la transmisión de datos a través de lámparas LED. Un equipo de investigación ha encontrado otra manera de aprovechar el poder de la luz para una conexión inalámbrica más segura y estable.
Koonen, profesor de tecnología de las comunicaciones  de  banda  ancha  de  la  Universidad que cuenta con fondos del Consejo de Investigación Europeo, opina que todavía tienen que pasar un mínimo de cinco años hasta que la tecnología llegue al mercado y cree que los primeros dispositivos que se conectarán a estas redes serán los que consumen muchos datos, como ordenadores, tablets y smartphones.