La energía que viene

El cambio es lo único seguro, con la intervención de los procesos tecnológicos se potencia. Es en este marco que la compleja trama de la gestión energética pronostica consumidores activos y empresas que deben afrontar el desafío.

En el ámbito energético se está experimentando los cambios que darán paso a una cada vez más nueva manera de evolución del mercado; así lo marca la XIV Encuesta Mundial del Sector Eléctrico y de Energía elaborada por PwC.

De acuerdo a esto, lo que hasta ahora tenía poco peso en el sector energético, cobrará importancia en los próximos años. Se incrementará de manera exponencial todo lo relacionado con el desarrollo de infraestructuras de Smart Cities, Smart Homes y Smart Communities, del 14% otorgado hoy en día para 2030 pasará a un 62%.

Este avance propicia y estimula a un consumidor activo. En tanto Big Data, Internet de las Cosas, los robots y la inteligencia artificial están cambiando los modelos operativos por ende los modelos de relación.
El reto para las empresas es que quienes respondan a estos desafíos de manera creativa e inclusiva determinará los líderes del futuro y cuales verán palidecer sus modelos de negocios superados por el desarrollo tecnológico y la transformación del mercado.

Los grandes impactos tecnológicos en el sector eléctrico, por región

¿Una distribución eléctrica descentralizada?

Basados en que la industria afronta acontecimientos disruptivos, ligados al desarrollo tecnológico y que tienen que ver con tres grandes fenómenos: la descentralización de la generación de electricidad; el inicio de la explotación de gas no convencional y la aparición de un nuevo perfil de cliente más activo y con alta capacidad de decisión.

En cuanto a la descentralización de la generación eléctrica está en desarrollo, al tomar parte de los ingresos de la generación centralizada convencional y, en el largo plazo, podrían existir compañías exclusivamente enfocadas en la operación de infraestructuras. La proyección arroja que en 2030, la electricidad a partir de fuentes descentralizadas podría alcanzar el 20% de la generación mundial, de acuerdo a la encuesta.

Sustentado por los avances tecnológicos con la mejora previsible de sus costos para los próximos años que se puede resumir en:

• El avance tecnológico derivado de la eficiencia energética.
• La rápida caída de los precios de los módulos solares.
• La tecnología para la gestión de la demanda.
• El desarrollo de contadores y redes inteligentes.

¿En qué medida espera que en su mercado cambien los modelos de negocio de las empresas eléctricas y de energía en el 2030, comparado con hoy?

6 claves para la energía que viene

1 El 94% de los directivos de las principales empresas eléctricas y de energía de todo el mundo auguran una transformación total o muy importante en los modelos de negocio de sus compañías de aquí al 2030. Sólo un 6% cree que permanecerán inalterables.

2. La industria afronta una serie de acontecimientos disruptivos, y que tienen que ver, con tres grandes fenómenos: la descentralización de la distribución de electricidad, el inicio de la explotación de gas no convencional y la aparición de un nuevo perfil de cliente más activo y con capacidad de decisión.

3. La descentralización de la generación eléctrica está ya empezando a capturar una parte de los ingresos de la generación centralizada convencional.

4. Las nuevas fuentes de combustibles fósiles, como el gas y el petróleo no convencionales, también están teniendo un impacto en el sector y pueden reducir de forma considerable la dependencia energética de muchos países de otras fuentes tradicionales.

5. Los cambios que se avecinan también tienen mucho que ver con la gestión de un nuevo tipo de consumidor de energía, mucho más activo desde el punto de vista tanto del ahorro como de su propia capacidad para generar electricidad.

6. En este entorno futuro de acontecimientos disruptivos, la regulación deberá jugar un papel fundamental. Los reguladores se encuentran ante la difícil labor de establecer el marco adecuado que para poder afrontar estos cambios y de garantizar, al tiempo, otras cuestiones como la seguridad del suministro o el impacto medioambiental.

El presente en que se vive el futuro

Los cambios vienen de la mano de la inteligencia artificial, llamada a protagonizar los cambios sustantivos en el sector energético. El Machine Learning desarrolla las técnicas que permite a las máquinas aprender, esto aplicado al sector energético desarrolla múltiples aplicaciones que permiten prededir en tiempo real los deseos de los clientes.

Una estrategia tecnológica basada en Big Data permite a las empresas optimizar los procesos de transacción de energía para generar ofertas que se ajusten mejor al consumo real que tienen los clientes.

De esta manera también se benefician las distribuidoras de energía, al tener la oportunidad de introducir mantenimientos predictivos o detectar posibles fraudes de manera temprana, así, ahorrar costos y mejorar la calidad del servicio.

Analizar los datos en el sector energético permite proporcionar un suministro de electricidad seguro, económico y sostenible.

El momento a afrontar es el desarrollo de la capacidad de evolucionar para poder aceptar creativamente la realidad del cambio. La clave para esto se basa en la innovación, fomentada y sustentada en un entorno cada vez más colaborativo, cambiante y complejo.

Ver también:
La energía que viene: 62% Smart

 

Más información: www.pwc.com