Generación de energía en la ciudad inteligente

Los nuevos modelos energéticos, plantean una nueva manera de optimizar la calidad de servicios y su gestión.

Las tecnologías digitales se instalan en las ciudades, cambiando la forma de vida, de producción e interacción. El paradigma de una infraestructura inteligente diseñada estratégicamente para responder a problemas y mejorar la calidad de vida da forma a la Smart City.

Tales propuestas están basadas en la evaluación de las necesidades de las ciudades modernas y el uso de las ICTS (Information and Comunications Technologies), incorporando Internet de banda ancha y aplicaciones. Estas estrategias están basadas en el concepto de ecosistemas de innovación abiertos, cadenas de innovación globales y la inclusión del ciudadano como actor de esa innovación en el contexto del desarrollo urbano.

Con las herramientas abordadas por Internet, las ciudades redefinen su política de innovación, pasando a formar parte de verdaderos ecosistemas de innovación abierta.
Es el caso que afronta las principales líneas de investigación del Living Lab de Smart City Málaga, centrados en el desarrollo de medidas de eficiencia, ahorro energético y gestión activa de la demanda de particulares, edificios y grandes clientes, la integración de la generación de energía renovable en la red, el almacenamiento, la movilidad eléctrica, servicios de telegestión y la seguridad informática.

Proyectos innovadores de Málaga

Smart City Málaga ha introducido tecnologías de control remoto, digitalización y automatización de la red, soluciones de bajo consumo y de integración de las energías renovables en la red.

Además de desarrollar diversos proyectos, las innovaciones adoptadas han permitido un ahorro de más del 25% en el consumo eléctrico y una disminución del 20% en las emisiones de CO2 en la zona de Málaga donde se ha aplicado, -que engloba a 11.000 clientes domésticos y 1.200 empresariales- en los cinco primeros años de funcionamiento.

12 Tips imprescindibles en una Smart Grid

1. Automatizada, comunicada
y monitorizada.
2. Auto-regulada y adaptativa: Fiable
y robusta.
3. Uso de contadores inteligentes,
telemedida y telegestión.
4. Interactiva con consumidores activos e informados.
5. Permite las tarifas dinámicas.
6. Operada de forma óptima para el mejor uso de recursos y equipos.
7. Predictiva antes que reactiva.
8. Gestionada de forma descentralizada
y en tiempo real.
9. Integrada en sistemas y servicios.
10. Segura contra ataques físicos y
cibernéticos.
11. Integración y gestión de generación centralizada y distribuida.
12.Flujos energéticos multidireccionales
y bajo control.

De esta manera, el Living Lab de Endesa en Málaga ha servido para desarrollar proyectos como el MONICA (Monitorización y Control Avanzado de las redes de distribución de Media y Baja tensión), que permite determinar en tiempo real, gracias a la información que proporcionan los contadores inteligentes y a una red de sensores desplegados en 37 subestaciones, la situación de la red de media y baja tensión, algo que, hasta el momento, sólo se había aplicado a la red de alta tensión.

También se destaca Smartnet, un proyecto europeo en el que participa Endesa para desarrollar las oportunidades que ofrece un modelo energético más flexible y colaborativo, en el que el consumidor de energía se convierte también en productor. Smartnet trata de integrar la figura de ese nuevo “prosumer” y mejorar la estabilidad y eficiencia de la red. Por ejemplo, analizando cómo una casa o un repetidor de telefonía pueden conectarse o desconectarse de la red de distribución en función de las necesidades del sistema.

Ver también:
La industria nacional de la energía eólica

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Más información: www.endesa.com