En Christophersen experimentan con energía renovable

Al sur de la provincia de Santa fe, un emprendimiento privado genera energía eléctrica con biomasa proveniente de la producción de leche.

Energía renovable Christophersen

Se trata del caso de un tambo en Christophersen, ubicado en la provincia de Santa Fe, donde en este tambo en especial, se busca duplicar la cantidad de vacas en ordeñe. Y cuando los efluentes siguen siendo un problema a resolver en tambos pequeños, este tambo, por su escala, condiciones e infraestructura, comenzó en agosto del 2017 a generar energía eléctrica e inyectarla a la red.

Adecoagro es una empresa de capitales diversos. Es una empresa generadora de comodities, entre los que se destacan: granos, arroz, azúcar, transformación de tierras, etanol, leche y energía. En la localidad de Christophersen posee 10.000 hectáreas destinadas a la producción de leche; actualmente cuenta con dos tambos estabulados de 7000 vacas que producen alrededor de 250.000 litros de leche por día (36 litros de leche/vaca/día). Emplean un total 160 personas para atender un rodeo que alcanza los 20.000 animales, planificando duplicar este valor en el corto plazo.

Transformación de los efluentes

La transformación de los efluentes generados por los dos tambos, mediante biodigestores, en energía eléctrica que pueda ser inyectada en la red, estaba proyectado desde un principio. Previo al ingreso al biodigestor, estos efluentes son derivados por medio de canales a cielo abierto con una pendiente leve (con el fin de decantar las arenas provenientes de los corrales) hacia un pozo. Las bombas sumergibles derivan este efluente hacia dos separadores mecánicos, que permiten disgregar la parte sólida de la líquida. Esta última se dirige hacia dos sedimentadores y luego a lagunas de estabilización, donde el producto final es utilizado para fertilización y riego de los suelos. La parte sólida del efluente es cargada, por medio de tractor pala, hacia unas piletas que alimentan a los digestores.

Christophersen planta de biomasa

El sistema de biodigestores está compuesto por dos fermentadores primarios y un post-fermentador, todos de 3.700 m3 de capacidad. Entre 80 y 100 toneladas del sólido separado alimentan a este sistema (junto a una pequeña cantidad de efluente que permite obtener el volumen de dilución apropiado), donde se produce la transformación de la materia orgánica a biogás.

Luego de quitar algunos compuestos que presenta este gas y que no son apropiados para los motores, como el sulfhídrico y el vapor de agua, por medio de un generador térmico transforma el mismo a energía eléctrica. El objetivo es generar 1,4 MW. El estiércol digerido (digestato) es utilizado como fertilizante en el campo.

La tecnología de los biodigestores lo aportó una empresa de capitales italianos. Los reactores son mesofílicos, trabajando entre 37 y 42°C, calefaccionados con agua que recibe calor a través del intercambio térmico que se producen con los mismos gases de combustión de biogás. A su vez, poseen cuatro agitadores opuestos diametralmente: dos de ellos se movilizan a través de un puente canal y otros dos son estáticos. El biogás generado se almacena en el mismo reactor a través de una cúpula provista por material flexible. El resto de la estructura es de mampostería, aislada mediante material apropiado para tal fin.

Es importante destacar que la energía generada por el proceso es inyectada a la red eléctrica. Esto provocó un mejoramiento en la estabilidad de la línea, ya que las localidades de la zona (Christophersen, San Gregorio, María Teresa) tenían este tipo de problemas. Y si bien algo de la energía se consume en la planta (mayoritariamente en los meses de verano, donde el consumo es superior con el objetivo de brindar una mejora en el confort animal), el excedente energético es un nuevo negocio para la firma.

Biomasa Christophersen

La inversión de esta obra alcanzó los 6.000.000 de dólares, es decir, cerca de 860 dólares por vaca en ordeñe. La escala del emprendimiento es única en toda la región, y si bien en el país se pueden encontrar tambos estabulados, la cantidad de animales supera ampliamente al resto. Por otro lado, la empresa prevé ampliar su capacidad a 14.000 animales en ordeñe; construyendo dos tambos más y un nuevo biodigestor.