EL SISTEMA DE RECARGA PARA VEHÍCULOS ELÉCTRICOS

El uso de la energía eléctrica para vehículos eléctricos, plantea la necesidad de generar soluciones que se encuentren disponibles y que aseguren una infraestructura acorde a las necesidades.

Roberto Stazzoni Gerente técnico de Scame

El respecto, Roberto Stazzoni -Gerente Técnico de Scame y miembro fundador de la Asociación Argentina de Vehículos Eléctricos y Alternativos, detalla: “desde el año 2000, Scame comenzó a incursionar en el tema de infraestructura de recarga para vehículos eléctricos livianos, automóviles, camionetas, entre otros”. Con su fuerte experiencia en el tema de fichas y conectores, comenzó a incursionar en ese ámbito; “luego vino la necesidad de meterse más de lleno en el sistema completo de la recarga, ya no solo generando las fichas y los conectores únicamente, sino los equipos completos”.

La división Ecomobility representa dentro de Scame una unidad de negocio autónoma y que escapa a los lineamientos históricos. Acorde a un cambio de paradigma, Scame se transforma prácticamente en un proveedor de la industria automotriz, específicamente en cuanto a cargadores eléctricos.

¿Qué fue primero el cargador o el vehículo?

“El cargador, dice Roberto Stazzoni, del vehículo eléctrico, en relación al propio vehículo, es comparable al dilema entre el huevo y la gallina: no hay autos cuando no hay cargador y no hay cargador cuando no hay autos”. Una manera muy precisa y oportuna para asegurar que Scame posee la solución disponible para el mercado local, con todas las opciones y alternativas; con un producto y una performance excelente, que se viene testeando desde hace mas de diez años en Europa con todas las innovaciones que Scame ya posee en Italia y el resto de Europa. “Es importante instalar tranquilidad en el futuro usuario de un vehículo eléctrico en cuanto lo que se refiere a infraestructura para carga eléctrica. Habrá disponibilidad de cargadores de excelente calidad, performance y en cantidad suficiente”.

Para esto Scame tiene una línea de cargadores que satisface todas las necesidades con productos probados, que vienen cumpliendo todos los requisitos de la mayoría de las terminales automotrices.

panel lector de carga

Carga y autonomía

El vehículo eléctrico viene a cumplir la misma función de uno convencional, pero con algunas particularidades. Es un vehículo que se carga mientras está detenido, no es un auto con el que se va a buscar una estación de servicio, en la que su carga demora entre 15 o 20 minutos. Comparado con un vehículo de combustible líquido o GNC, la carga es mucho mas lenta.

Por otra parte, la autonomía del auto eléctrico es más reducida. Con las tecnologías actuales, los autos eléctricos tienen autonomías promedio del orden de los 180 km. Con lo cual, la ansiedad asociada a la recarga es muy importante.

 

Modos de carga

Los autos vienen provistos con un cargador pequeño, para lo que se denomina una “Carga en Modo 2”. En este modo 2 lo que el usuario hace es enchufar el cargador en un tomacorriente común y suministrarle al auto una corriente que no puede superar la del tomacorriente. “En Argentina estamos hablando de una ficha IRAM 2073, de no más de 10 Amperes o eventualmente de 20 amperes”, aclara Stazzoni. “En este modo 2 la carga se realiza en forma lenta, y durante la misma no se establece entre el vehículo y el cargador una comunicación que asegure todos los parámetros de la carga. Es una carga de emergencia con la que se sale del paso. En una visita a la casa de un familiar, si el usuario se encuentra con poca carga, puede conectarse a cualquier toma domestico común y resolver fácilmente el problema. Lo mismo que haría llevando consigo el cargador de su teléfono celular.

Roberto Stazzoni Scame

El modo de carga mas difundido, dice Roberto Stazzoni, “es el que según la norma IEC se denomina Modo 3. Se trata de un cargador conectado a una instalación fija en forma permanente, es decir, el cargador no se desconecta y desconecta de la red mediante una ficha, sino que esta siempre conectado. Se carga con potencias que van desde los 3,5 kW hasta 22 kW, eventualmente puede haber cargas de 44 kW. La potencia con la que se carga depende de las características de la instalación, de las características del cargador y de las características del auto”. No todos los autos cargan en las mismas potencias, las cargas pueden ser monofásicas o trifásicas, pero no todos los autos cargan en trifásica, por eso es importante conocer qué auto se va a cargar para hacer una buena elección y no sobredimensionar el cargador y la instalación en función del auto a cargar.

La carga en Modo 3 siempre es una carga en corriente alterna, en tanto que en el Modo de carga 4, conocido como el modo súper rápido, la carga se realiza en corriente continua. En este caso, el tiempo de carga puede oscilar, dependiendo de la capacidad de la batería entre 15 – 20 minutos, a media hora. En modo 4 las potencias arrancan de 20 kW y llegan hasta los 50 kW, habiendo en algunos casos cargadores de mayor potencia. Aquí debe tenerse presente que no todos los autos eléctricos están preparados para cargar en corriente continua.

“La carga en modo 4 constituye una alternativa muy interesante, ya que con este modo se puede asimilar la carga de un vehículo eléctrico a la de un vehículo que funciona con nafta o GNC”, sentencia Stazzoni y agrega: “En una carga doméstica que ser realiza con el cargador Modo 2, con una corriente de 10 ampere, el tiempo de carga puede estar entre 6 y 8 horas.

Para un cargador domestico de Modo 3 con una corriente de 16 ampere, estamos hablando de un tiempo entre 4 y 6 horas, dependiendo siempre de la capacidad de la batería del auto.

“EL FUTURO DE LA MOVILIDAD ELÉCTRICA EN ARGENTINA ES MUY PROMISORIO. EL MERCADO DEL CARGADOR Y DEL VEHÍCULO ELÉCTRICO VAN A DESARROLLARSE EN PARALELO. ESTAMOS MUY ENTUSIASMADOS”

Una ley que regula la carga hacia el futuro

La modificación del decreto que reglamenta la ley de tránsito, incluyó claramente las categorías de vehículos eléctricos, livianos o medianos. En este aspecto y en lo que refiere al vehículo el marco legal se encuentra resuelto.

“En lo que respecta a la instalación, desde la Asociación Electrotécnica Argentina fue emitido un borrador del reglamento de instalación de puntos de recarga para discusión pública. Se trata de un documento basado en la Norma IEC correspondiente, y al texto le fueron agregados las particularidades locales”, expresa el Gerente Técnico de Scame, quien es además el secretario del mencionado grupo de trabajo de la AEA, y aclara: “La instalación de un punto de recarga sigue los lineamientos de una instalación eléctrica normal, pero hay que tener algunas previsiones adicionales. Es importante prestar atención al tema de potencias, contactos indirectos, puesta a tierra y demás temas asociados al funcionamiento y seguridad. Por ejemplo, dadas las características de la carga de un vehículo eléctrico, que se realiza con corrientes importantes que se rectifican a bordo del auto, es necesario utilizar diferenciales del tipo A o B, en reemplazo de los AC”.

En este aspecto y en cuanto a la presencia de vehículos eléctricos en la vía pública Roberto Stazzoni aporta: “El vehículo eléctrico va a tener una implementación gradual. Posiblemente, la primera porción del mercado que adopte esta variante va a ser el usuario de flotas, especialmente con vehículos utilitarios. En esta primera etapa, tal vez el vehículo eléctrico no sea la elección de los usuarios particulares. Este vehículo está asociado a una estrategia de transporte particular, en la cual se evalúa el costo total del kilómetro recorrido. Este costo, es más bajo utilizando un vehiculo eléctrico que uno convencional. A pesar de que el capital que habría que invertir con el eléctrico supera al capital a invertir en un vehiculo convencional, el costo por kilometro se reduce notablemente por el alto rendimiento del motor eléctrico, la recuperación de energía del frenado regenerativo, y el bajo costo de mantenimiento del eléctrico, comparado con el de combustión interna.”

“El vehículo eléctrico tiene un rendimiento respecto del de combustión interna, significativamente más grande, estamos hablando de un 90%, que puede ser mayor teniendo en cuenta el frenado regenerativo, ya que son autos que al frenar, recargan las baterías; mientras que el vehículo de combustión interna tiene un rendimiento del orden del 30% en los mejores casos”.

Generando menos gases de efecto invernadero, y menos partículas materiales, el vehículo eléctrico es algo que está muy en ciernes en el país y puede ser un interesante multiplicador de la industria nacional: “se puede llegar a tener polos industriales de producción de componentes, de vehículos, accesorios, con mano de obra local, con industria nacional, que potencie toda la cadena de valor y genere puestos de trabajo” expresa Roberto.

Boca carga de de auto eléctrico

¿Qué tipo de conector se debe utilizar para la recarga?

Hay una división en el uso de conectores que obedece a un enfoque geográfico. “A principio de los años 2000, en una alianza entre Scame, Schneider y Legrand se desarrolló un tipo de ficha que se identifica normativamente como tipo 3, y comercialmente como ficha Scame. Es una ficha muy robusta, con obturadores, y que se puede desconectar bajo carga. Esta ficha perdió la batalla respecto de la que propusieron los alemanes. Esta última es la ficha que se identifica normativamente como tipo 2 y comercialmente como Mennekes.

Luego para aumentar la seguridad frente a contactos directos de la ficha tipo 2 se agregaron requisitos de seguridad, entre los que se encuentra el uso de obturadores. “Esta fue una de las primeras grandes discusiones en el tema conectores, y las discusiones aun siguen”, dice Stazzoni.

Las automotrices europeas se orientaron al uso de los conectores tipo 2 o Mennekes, mientras que las japonesas y las americanas se orientaron por la que se denomina normativamente tipo 1, conocida comercialmente como Yazaki.

Con el objeto de asegurar la interoperatividad de los sistemas de recarga de vehículos eléctricos, la Comunidad Europea ha establecido que del lado del cargador haya siempre tipo un toma y ficha tipo 2. De esta forma, el usuario tendrá un cable de conexión tipo interlock que en el extremo correspondiente al auto tendrá el conector que corresponda, para insertarlo en el zócalo del vehículo (tipo 2 para autos europeos y tipo 1 para norteamericanos y japoneses), y del lado del cargador una ficha que se conectará siempre en un toma del tipo 2 del lado del cargador”.

scame cargador eléctrico módulo

Mantenimiento y vida útil del cargador

En el interior del cargador hay un diferencial que, por el tipo de producto, debe ser del tipo A o tipo B; con lo cual, un mantenimiento que se debe realizar de forma periódica es verificar que ese diferencial funciona de manera correcta. Luego verificar que no permanezcan pegados los contactos.

En cuanto a esto Stazzoni aclara: “los cargadores fabricados por Scame, tienen una rutina de control, que se chequea todos los días, si el resultado es incorrecto aparece una leyenda en el display, además tiene una forma de conexión remota a través de diferentes opciones, se pueden monitorear de manera remota, a través de redes, desde La Nube y desde el Smartphone”.

Una de las opciones para cargar un auto eléctrico es hacerlo en una superficie compartida. En ese caso, los cargadores tienen sistemas, por ejemplo una tarjeta RFID para habilitar el acceso al toma, de manera de determinar qué usuarios pueden conectarse..

 

Más información:
www.scame.com.ar