El azufre podría ser la clave para almacenar energía renovable en baterías

La duración de su carga sería de varios días y tendrían una vida útil de dos décadas.

baterías de azufre

Yet-Ming Chiang es un profesor del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT, por sus siglas en inglés) que está apostando en la creación de baterías de flujo para que la energía renovable compita directamente con los combustibles fósiles. El objetivo es fabricar baterías capaces de ofrecer energía eléctrica de forma fiable, procedente de fuentes renovables las 24 horas del día y que cuesten, como mínimo, cinco veces menos de lo que para entonces costarán las baterías de iones de litio.

La idea principal de este desarrollo es el “almacenamiento estacional“; es decir, las baterías podrían almacenar suficiente energía solar durante los periodos de exceso de generación en el verano, para satisfacer la demanda durante el invierno. De este modo, esta tecnología sería viable económicamente, según Chiang. Además, informó que la clave de su bajo costo está en el azufre, ya que es un material muy abundante y denso en energía. De hecho, es un producto de desecho de la producción de petróleo y gas que cuesta alrededor de diez céntimos de euro (2,50 pesos argentinos) por kilogramo. “Basándonos en la carga almacenada por euro, el azufre resulta más de diez veces mejor que la siguiente opción”.

Por el bajo precio del azufre, las baterías resultantes podrían reducir sus costos 5 veces en relación a las de iones de litio.

Es crucial disponer de tecnologías de almacenamiento mejores, más baratas y duraderas para que las fuentes renovables puedan satisfacer una mayor parte de la demanda de energía y reducir significativamente las emisiones de gases de efecto invernadero. Pero estas fuentes no pueden utilizarse de manera fiable y flexible como el carbón o el gas.

Las opciones para esto último, generalmente, se limitan al almacenamiento hidroeléctrico de bombeo barato (que está estrictamente restringido desde el punto de vista geográfico, ya que requiere un par de depósitos de agua) o baterías y tecnologías similares que todavía son demasiado caras y/o de corta duración.

El director del Centro de Investigación de Almacenamiento de Energía del Departamento de Energía de Estados Unidos, George Crabtree, dijo que las baterías de azufre podrían llegar a ser lo suficientemente baratas y duraderas como para reemplazar a las turbinas de gas que emiten dióxido de carbono, y que actualmente se estancan cuando la energía eólica y solar flaquean, o incluso cuando lo hacen las instalaciones de almacenamiento hidroeléctrico.

Chiang espera que las baterías tengan una duración de carga de “varios días o más” y que ofrezcan una vida útil de 20 años. “Todavía estamos trabajando en la selección de la química ideal para este enfoque”.

Más información:
www.mit.edu