CAMBIOS EN LA NFPA 70E: RETOS Y PROPUESTAS EN MATERIA DE SEGURIDAD ELÉCTRICA

Las modificaciones realizadas en la normativa en 2018, permitirán a los técnicos y profesionales del sector una mejor comprensión del trabajo energizado y ayudarán a reducir los accidentes laborales.

Eaton

Trabajar en equipos energizados es uno de los escenarios más peligrosos que enfrentan los técnicos. Por eso, durante el último tiempo, ha habido un esfuerzo concertado por parte de la industria por poner especial énfasis –y mejorar la compresión- en los peligros de las descargas eléctricas y de arco eléctrico. Uno de los estándares más importantes en lo que se refiere a seguridad eléctrica y que durante 2018 fue sometida una serie de cambios en pos del cuidado del trabajador, es la “Norma para la Seguridad Eléctrica en el Lugar de Trabajo” de la Agencia Nacional de Protección contra Incendios (NFPA, por sus siglas en inglés) 70E.

La NFPA viene trabajando en la norma NFPA 70E desde 1976, cuando a pedido de OSHA, formó el comité para atender los asuntos relacionados a la seguridad eléctrica del personal en las áreas de trabajo. Desde entonces, la norma ha evolucionado en forma positiva y progresivamente, marcando los cambios que han dado la pauta sobre seguridad eléctrica a nivel mundial, hasta llegar hoy a ser la NFPA 70E.

En el pasado, esta norma abordaba los riesgos en trabajos eléctricos de manera integral. Sin embargo, actualmente, se identifican peligros y riesgos de manera independiente e incluyen recomendaciones para un análisis de riesgos exhaustivo que considera el peligro, la tarea de trabajo planificada y el posible error humano. Uniendo todos estos factores y aplicándolos a esta regulación, permite una comprensión más clara del trabajo energizado y ayuda a reducir (y a prevenir) accidentes eléctricos.

Cómo entender estas mejoras

Hace solo unos años, la norma comprendía cinco categorías de riesgo que describían el equipo de protección personal (PPE) que un trabajador tenía que usar para reducir la exposición a los arcos eléctricos. Pero la versión de hoy aborda el peligro y el riesgo por separado.

La diferencia (y definición) que propone la norma entre peligro y riesgo, es la siguiente:

  • Un  peligro es la energía térmica calculada en cualquier punto de un sistema eléctrico y se utiliza para determinar el nivel correcto de PPE.
  • El riesgo es la combinación de probabilidad y gravedad de una lesión potencial mientras se realiza la tarea de trabajo.

Para ilustrar mejor el riesgo, considere a un electricista en una planta de fabricación que opera una desconexión de interruptor en un centro de control de motor de baja tensión de 480 voltios (MCC) con la puerta del gabinete cerrada. La probabilidad de una lesión por choque es cercana a cero, sin exposición a los conductores energizados, y la probabilidad de un evento de arco eléctrico es extremadamente baja. Ahora bien, considere una tarea en la que el electricista está utilizando un multímetro para probar los voltajes de fase con la puerta del gabinete del MCC abierta. El peligro es el mismo, pero el riesgo de lesiones eléctricas debido al riesgo de descarga eléctrica y de arco eléctrico es mayor porque el electricista está expuesto a conductores energizados.

Trabajos energizados

Análisis exhaustivo de los riegos

La NFPA 70E requiere una evaluación de riesgos exhaustiva antes de que comience el trabajo energizado. Una evaluación de riesgos revisa los peligros eléctricos, la tarea de trabajo planificada y las medidas de protección necesarias para mantener un nivel de riesgo aceptable. En la práctica, esto significa programar una reunión del plan de trabajo para discutir y documentar los problemas de la tarea en cuestión, las herramientas necesarias, el historial de mantenimiento del equipo, los registros de prueba del equipo que requieren trabajo energizado y la cantidad calculada de exposición a la energía térmica.

Lo siguiente, resume los pasos que los técnicos deben seguir antes de realizar un trabajo energizado:

  1. Caracterizar el peligro o el proceso eléctrico involucrado.
  2. Identificar el trabajo energizado a realizar.
  3. Definir las fallas que podrían resultar de la exposición a peligros eléctricos y el potencial de daño.
  4. Evaluar la severidad de una potencial lesión.
  5. Determinar la probabilidad de que ocurra cada peligro. Esto incluye la consideración del impacto resultante de un posible error humano basado en la tarea de trabajo planificada, como una herramienta que se cae cerca de conductores energizados a los pies de un trabajador.
  6. Definir el nivel de riesgo para el peligro asociado.
  7. Usar el PPE apropiado según se determine durante el análisis de riesgo.
  8. Si el riesgo es demasiado grande, no realizar la tarea energizada.

El factor humano

Un aspecto nuevo e importante del análisis de riesgo prescrito por la NFPA 70E es el reconocimiento del error humano, como se ve en el paso cinco, mencionado anteriormente. Según la norma, “los procedimientos de evaluación de riesgos deben abordar el potencial de error humano y sus consecuencias negativas para las personas, los procesos, el entorno de trabajo y el equipo”. Con eso, los usuarios no solo deben buscar un proceso detallado para realizar trabajos energizados, sino también considerar algún método de cuantificación de dicho error.

En caso de que necesite realizar un trabajo energizado, asegúrese de identificar los peligros y riesgos y complete un análisis de riesgos exhaustivo que considere todos los riesgos potenciales, incluido el error humano. Con una comprensión más clara de los estándares de consenso y los requisitos de mantenimiento/solución de problemas de una tarea energizada definida, puede hacer más para promover una cultura de seguridad, ayudando a reducir en el futuro posibles eventos o accidentes eléctricos.

Este artículo fue escrito por Dave Durocher, Director de Industria Global para el Negocio Eléctrico de Eaton.

Más información: www.eaton.com.ar

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